Estas son las buenas noticias:

Muchos adolescentes no consumen sustancias como drogas y alcohol. Por ejemplo, en Colorado, 4 de cada 5 estudiantes de secundaria toman la decisión de no consumir marihuana, y más de 9 de cada 10 optan por no consumir otras sustancias ilegales. Sin embargo, como padres y guardianes, a menudo nos preocupa que tomen la decisión correcta.

Las investigaciones indican que es menos probable que los adolescentes adopten comportamientos perjudiciales cuando sienten la libertad de compartir con sus padres sus preguntas y preocupaciones, y cuando saben que ellos los escucharán, sin juzgar.

Aunque lo mejor que puedes hacer es simplemente estar ahí cuando te necesiten, también es inquietante o, peor aún, atemorizante.

Pero tranquilo. Ya has dado uno de los pasos más difíciles. Estás dedicando tiempo de tu ocupado día para estar aquí y aprender cómo estar ahí para ellos. ¡Buen trabajo!

Si bien no siempre puedes controlar dónde o cómo ocurre la conversación, lo que sí puedes hacer es estar listo para ella.

Aquí te damos algunas sugerencias para ayudarte a que te sientas más preparado para tener la conversación:

Infórmate y gana confianza

Saber lo que tu adolescente sabe sobre las diferentes sustancias puede ayudarte a escucharlo y comunicarte con él. Los siguientes recursos representan un curso acelerado acerca de las sustancias que pueden desviar a los adolescentes del camino:

Revisa estos consejos sobre cómo aprender a escuchar.

Inicia la conversación con tu adolescente cuanto antes

Mientras más pronto le demuestres que estás dispuesto a hablar sobre las drogas y el alcohol, más pronto acudirá a ti si llega a surgir algo. (¡Y en algún momento así será!)

Mantén una conversación positiva

Ayúdale a tu adolescente a ver todas las posibilidades a su disposición y anímalo a tomar decisiones que lo impulsen a alcanzar sus metas. Hazle preguntas como esta: “¿Cómo crees que el consumo de esa sustancia podría impedir que logres tus objetivos?”

Sugiérele que también puede ser un ejemplo para otros. Sus hermanos, compañeros y estudiantes más pequeños lo respetan a él y sus decisiones.

Establece reglas claras en tu hogar

Es fundamental que establezcas expectativas claras de comportamiento. Haz que las reglas familiares, escolares y deportivas sean sencillas y cúmplelas. Tu adolescente debe saber lo que sucederá si no sigue las reglas sobre el consumo de drogas y alcohol. Las consecuencias afectan muchas etapas de la vida y a muchas personas queridas.

Aprovecha los momentos clave para iniciar la conversación

Si las drogas o el alcohol aparecen en un programa de televisión o si el tema surge en una conversación más amplia, aprovecha la oportunidad para preguntarle a tu adolescente cómo se siente al respecto y escucha su respuesta con atención. Permítele guiar la conversación.

Si tú has consumido alcohol, tabaco o marihuana, asegúrate de saber cómo responderás las preguntas sobre tu propio consumo. Tú decides cuánto compartir con tu adolescente. Si eliges hablar sobre tus experiencias, recuerda que la conversación es sobre tu adolescente y que estás tratando de ayudarlo a tomar decisiones saludables. Recuérdale que tu cerebro está completamente desarrollado como adulto y, por lo tanto, no está en la etapa de crecimiento rápido por la que está pasando su cerebro.

No te limites a la primera charla. Tu adolescente está en constante cambio y continuar la conversación puede ayudarlo a seguir tomando buenas decisiones.

Sigues siendo una de las mayores influencias en su vida. Siéntete orgulloso de ti mismo por dar el primer paso importante para demostrarle a tu adolescente que estás ahí para él incondicionalmente. Esto tiene un gran impacto en la prevención del consumo de sustancias entre los adolescentes.