Es probable que tu adolescente esté pasando ahora por muchas cosas. Además de los cambios significativos que normalmente ocurren a esta edad, los adolescentes que crecen durante esta pandemia enfrentan desafíos inesperados o para los que nunca fueron preparados.

“Algunos días me siento bastante triste sin motivo, o muy disgustada por problemas insignificantes”, dijo una de las jóvenes colaboradoras de Forward Together sobre su experiencia durante la pandemia.

Camille Harding, LPC

Los sentimientos desafiantes pueden conducir a problemas de salud mental en los adolescentes, como la depresión y los trastornos de ansiedad. Aunque es cierto que no podemos evitar que los adolescentes sientan esas emociones, afortunadamente hay cosas que los padres y los adultos pueden hacer para ayudarles a sobrellevar los sentimientos difíciles.

A continuación, encontrarás algunas recomendaciones de Camille Harding, consejera profesional autorizada y experta en salud mental infantil del Departamento de Servicios Humanos de Colorado, Oficina de Salud del Comportamiento.

Camille: “Los niños hablan sobre la salud mental con sus compañeros, pero no lo hacen con tanta libertad con los adultos. En realidad, creo que se trata más de que los padres aprendan a sostener esas conversaciones, especialmente si crecieron en una generación en la que no se hablaba de ese tema. Empieza por fortalecer tu relación con tu adolescente a fin de crear el espacio adecuado para las conversaciones más difíciles”.

Camille: “Notar algo en el adolescente y hablar al respecto es una estrategia muy efectiva. ‘He notado que duermes mucho’, ‘He visto que pasas mucho tiempo en tu habitación’, ‘Me llama la atención que ya no haces el tipo de actividades que te gustaban tanto’. Ser curioso y notar [cómo su comportamiento pudo haber cambiado] es una excelente manera de comenzar la conversación”.

Camille: “Es cuestión de sobrellevar tus propios sentimientos difíciles como padre. Por ejemplo, ‘¿Sabes qué? No se trata de mí’. Porque creo que los padres pueden sentirse como, ‘Le fallé’ o ‘Debí haber hecho las cosas diferente’. O los padres se angustian mucho y se preocupan demasiado por su adolescente. Es necesario controlar esos sentimientos para poder involucrarse en el mundo de los hijos y ayudarlos. Habla sobre tus sentimientos difíciles con tus amigos, tu terapeuta o a la persona que te apoya”.

Camille: “A veces los adultos piensan que tienen que ser de una cierta manera para poder hablar con los adolescentes sobre este tipo de desafíos. Yo creo que los adolescentes confían en personas que sienten reales y auténticas. No elijas tus palabras con tanto cuidado que parezcan prestadas y poco sinceras. Asegúrate de comprometerte a nivel humano. Y si realmente no lo logras y sientes que sigues encontrándote con un muro que te impide llegar a un lugar propicio para conversaciones genuinas y auténticas, tal vez sea necesario pedir la ayuda de un profesional y trabajar en familia”.

Camille: “Ten conversaciones oportunas y frecuentes con tus hijos sobre cómo manejar los sentimientos difíciles, como la angustia y la ansiedad. Eso les ayudará a desarrollar habilidades de introspección para que piensen cosas como, ‘¿Qué estoy sintiendo?’, y puedan empezar a descubrir qué les ayuda y a ponerlo en práctica por sí mismos como, ‘Cuando empiezo a sentir ansiedad, hablar con un amigo realmente me ayuda’. A algunos adolescentes les beneficia salir a caminar o escuchar música o estar alejados de la gente. Es diferente para cada persona. Todos tenemos momentos en la vida en los que nos sentimos deprimimos o angustiados y sufrimos, y conocer las técnicas de canalización que nos funcionan es una gran ventaja”.

Si tu adolescente está atravesando por algo más complicado de lo que crees poder manejar, Camille recomienda llamar o enviar un mensaje de texto a Colorado Crisis Services. Los padres y los adolescentes pueden comunicarse sin costo con la línea directa para recibir asesoría confidencial de consejeros profesionales.