Distanciamiento social, escuela remota e interacciones sociales limitadas han cambiado la vida dramáticamente tanto para adultos como gente joven por igual.

¿Ha impactado algunas de tus conexiones? ¿La vida en medio de esta pandemia del coronavirus ha beneficiado tus relaciones con tus adolescentes?, ¿o ha complicado las cosas y las ha hecho aún más complejas y difíciles?

Hemos consultado a un puñado de padres y adultos de confianza de Colorado como es que la pandemia ha impactado sus relaciones – y en que les ha ayudado.

“En mis relaciones con mi hija, creo que nos ha enseñado paciencia. Y a estar atentos a lo que está ocurriendo más allá de nuestras propias vidas. Creo que ha sido una buena lección para aprender a que nos importe lo que está pasando en el mundo. Teníamos una relación muy estrecha, pero creo que esto nos ha animado a hablar de nuestros propios miedos. A poder superar mentalmente la situación a nivel mundial, y de alguna manera, a poder apoyarnos unos a otros…ha sido una buena experiencia”.

– Dan, padre en Arvada

“De hecho, ha sido positivo para nuestra relación. Normalmente él se dedica al fútbol de alta competición. De modo que, nuestra agenda está bastante relajada de momento, y ya no practica 3, 4, 5 o 6 veces por semana. Hemos tenido la posibilidad de conectarnos – cazando, pescando, trabajando afuera en el garaje. Por lo general está afuera en la cochera todas las noches haciendo algo. Así que esto nos ha acercado mucho”.

– James, padre en Pueblo

“Pasamos bastante tiempo juntos, lo que creo que es duro para cualquier familia cuando no hay muchas salidas. Nuestros hijos no pueden decir, “Voy a ir al centro comercial con mis amigos,” o “Voy al cine.” Todos hemos sentido el cambio y nos hemos sentido irritables. No todos quieren estar en la casa a la misma vez. No poder salir con tus amigos y en grupos grandes es tan esencial cuando eres un adolescente, y sé que esto ha sido muy difícil para nuestros hijos. Un cambio de este tipo se siente incómodo. Es lo que tenemos de momento. Es con lo que tenemos que lidiar.”

– Alison, madrasta en Lakewood

“Algo que siempre hacíamos con nuestros estudiantes cuando estábamos frente a frente en la escuela era compartir una comida juntos, porque realmente ayuda a desarrollar comunidades. Para poder seguir con esa costumbre hemos decidido hacer que la comida sea distribuida a sus casas. Todavía nos juntamos y comemos juntos – solo que ahora es a través de Zoom. Todavía podemos vernos y compartir una comida juntos y tener esa experiencia”.

– Kathleen, asesora estudiantil en Denver