Aún cuando los adolescentes están aprendiendo a ser independientes y a tomar más decisiones por sí mismos, todavía necesitan que los guiemos y les pongamos límites. Y eso significa que a veces los padres y otros adultos cercanos tendrán que decirle no a lo que piden.

Muchas veces, los adolescentes no aceptarán fácilmente un no como respuesta. Cuando insisten o presionan, algunos padres frustrados se verán tentados a responder: “¡Porque lo digo yo!”.

Pero los expertos en adolescencia dicen que hay mejores formas de responder que permiten que el padre mantenga su autoridad conservando, a la vez, la buena relación con su hijo y ayudando al adolescente a madurar, aprendiendo a manejar la desilusión de haber recibido un “no” por respuesta.

Échale un vistazo al video o al artículo a continuación para descubrir cinco formas alternativas de decirle “No” a un adolescente.

#1: Dale una explicación

Durante la etapa de la adolescencia, una de las cosas en las que los jóvenes están trabajando desde lo cognitivo son sus habilidades de pensamiento crítico. Significa que están aprendiendo a pensar en todos los aspectos de un problema.

Esto es algo que nadie hace realmente bien hasta llegar a la adolescencia. Entonces, ofreciéndoles una explicación del por qué no pueden hacer algo, como por ejemplo ir a un concierto, les da la oportunidad de, al menos, entender otro punto de vista.

Prueba esto:

Luego de dejarlos compartir su punto de vista, puedes empezar a hablar explicando el tuyo. Puedes simplemente decir: “La razón por la cual digo que no, es porque me preocupa tu seguridad”. “Me preocupa la hora en que volverás a casa”. “Me preocupa que vayas en un coche con otros adolescentes”. Eso les da una respuesta clara y concisa y una razón verdadera sin necesidad de tener que explicar demasiados detalles.

#2: Busca una alternativa

Cuando estés es el proceso de decir que no, busca oportunidades para encontrar alternativas. Funciona realmente bien con los adolescentes si dices: “¿Sabes qué? No podemos hacer eso el viernes por la noche, pero podemos hacerlo el sábado por la noche”. O, “No podemos hacerlo ahora, pero tal vez podamos cuando tengas 16”.

#3: Dilo con seguridad

Eso nos lleva a mi tercer consejo, que cuando  hables con tu adolescente y estés poniendo límites y diciéndole que no, lo hagas con seguridad. Un adolescente puede darse cuenta fácilmente si tienes dudas sobre lo que estás diciendo. Si no estás totalmente convencido, tratarán de hacerte cambiar de opinión.

Debes tener en cuenta cosas como tu tono de voz. Si les dices: “Mmm, no creo. Mmm, no lo sé. No me siento cómodo”, seguirán intentando presionarte.

Puedes decir, “Voy a ver. Déjame pensarlo”. No necesitas darles una respuesta justo ahí en ese momento, pero debes demostrar seguridad.

#4: Dilo con empatía

También puedes decir no con empatía. Puedes decir algo así como: “Lamento desilusionarte. Me doy cuenta de lo mucho que te esforzaste para esto. Sí, es realmente frustrante cuando no podemos hacer lo que queremos”.

Puedes hacerlo de una forma cariñosa, que les demuestre que de verdad te importan sus sentimientos, pero siempre manteniendo los límites.

Debemos evitar hacerlos callar o decir cosas como: “Eso es ridículo. No entiendo para qué me lo preguntas. No vuelvas a pedírmelo”.

Los padres pueden frustrarse y llegar a ese punto, pero también pueden dejar claros tus límites diciendo: “Sé que quieres seguir hablando de esto. Ya te he dado mi respuesta. Mi respuesta es no. Veo que estás desilusionado. Si quieres que volvamos a hablar del tema en otro momento, podemos hacerlo”.

#5: Tómate tu tiempo para considerarlo

Otra cosa importante es que deberías tomarte tu tiempo para considerar lo que te está pidiendo, aunque sientas que no estás de acuerdo. A algunos padres les hace sentir mejor decir: “Realmente lo consideré. Mi intuición decía que no, pero de verdad lo he pensado”.

Al hacerte el propósito de reflexionar sobre lo que te pide, creas la oportunidad para ti y para tu hijo de, primero que nada, aumentar la confianza mutua; de modo que cuando le digas algo, confiará en ti.

Así, tu hijo sabrá que eres considerado y que estás abierto al diálogo; y eso es algo muy importante para los adolescentes.

Segundo, genera respeto en la relación, de manera que tu hijo sienta que lo que dice importa y te lo tomas en serio. Aprovecha la oportunidad para aclarar las razones por las cuales le impones ciertas reglas.

Tercero, crea oportunidades para la comunicación. He pasado la mayor parte de mi carrera trabajando con padres y adolescentes, y diría que la comunicación es el problema principal por el cual los padres me consultan, que generalmente es: “No sé cómo comunicarme con mi adolescente. Mi adolescente ya no me habla”. 

Al dar la oportunidad de entablar una conversación por ambos —tú escuchas su punto de vista y él escucha el tuyo— permites que la comunicación sea saludable.

Dr. Sheryl Ziegler

La Dra. Sheryl Ziegler es la autora del éxito editorial Mommy Burnout™ y la presentadora del podcast Dr. Sheryl's PodCouch, un programa sobre cómo los padres y los adultos pueden reducir el estrés, la depresión y la ansiedad, y prevenir el agotamiento al mejorar la comunicación y el equilibrio en sus vidas. También es colaboradora habitual de noticias nacionales y locales, oradora de TedX y propietaria de un consultorio privado de terapia grupal en Denver.

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